Nota

Album amicorum nº5

por CECLI

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La quinta página de nuestro album amicorum fue completada por la artista argentina María Paula Doberti, cuya obra, que abarca desde el performance hasta las instalaciones o intervenciones espaciales, indaga en problemáticas contemporáneas como la ciudad,  el olvido, la memoria política, el desecho, entre otras, desde una perspectiva conceptual y lúdica. Tuvimos el placer de conocerla en las Segundas Jornadas sobre Objetos y Cultura Material debido a la increíble conferencia que dio junto a la artista argentina Laura Andreoni sobre la creación y funcionamiento del Museo del Objeto Contemporáneo de Buenos Aires. A continuación los invitamos a conocer cuáles son sus principales referentes visuales y estéticos.

1. Cajas de Joseph Cornell

1. Cornell

Las cajas de Joseph Cornell son pequeñas e inhallables cosmovisiones creadas a partir del placer que posibilita el aunar objetos anacrónicos o pertenecientes a escalas, reinos naturales y culturas diversas, a través del ensamblaje, el collage y el ready-made (todo a la vez, ¿por qué no?). Esas cajas inspiraron a las mías y a las de tantos que no podemos dejar de zambullirnos en sus universos personalísimos.

2. Obra de Joseph Beuys

2. Beuys

El 1° de mayo 1972 Joseph Beuys barrió los restos dejados por los manifestantes en la Plaza Karl Marx de Berlín y luego expuso la basura y la escoba en la galería René Block. La acción política en vía pública y la entrada a la Institución Arte con los objetos recogidos allí inspiraron mis acciones performáticas y mi continuo “entrar y salir de la institución” (parafraseando a Marcelo Expósito).

3. Sophie Calle and so forth (2016)

3. Calle

Encontré Sophie Calle and so forth en la librería del Museo Whitney. Sus fotoperformances me han marcado rumbo desde hace años. Este libro/objeto es una obra en sí misma y habla en primera persona (muy Sophie), dándole vueltas a sus miedos, sus recuerdos -reales o inventados-, contando el revés de la trama.

4. Afiches de Juan Carlos Romero

4. Romero

Los afiches de Juan Carlos Romero siempre fueron obras admiradas por mí. Por su precisión lingüística, su valentía política, su coherencia ideológica, su sentido exacto de la oportunidad. Desde hace unos años, junto a Virginia Corda realizamos un proyecto (“Manifestar historia”, que luego se multiplicó en “Relato situado”, junto a la Compañía de Funciones Patrióticas) donde investigamos, señalamos una edificación barrial y proponemos a los vecinos: “te cambio un afiche por un recuerdo”. Son carteles realizados en la misma imprenta de tipografía manual en donde imprime Romero. Hoy somos muchos los que nos juntamos a hacer pegatinas en las calles de Buenos Aires. Los afiches de Juan Carlos señalan caminos.

5. Edgardo Antonio Vigo

5. Vigo

Toda la inmensa obra de Edgardo Antonio Vigo (poesía visual, arte correo, ediciones de revistas, objetos, acciones, señalamientos) ha sido estimulante para muchos artistas. Su obra gráfica (estampillas, sellos, tipografías, xilografía) ha abierto las posibilidades expresivas ilimitadamente. Cuando estampo sellos, cuando imprimo con stencil, cuando mezclo caligrafías, cuando pego papeles resguardados durante años, cuando dibujo en sobres, cuando participo en algún fanzine, siempre pienso en Vigo.

6. Las sillas de Doris Salcedo

 6. Salcedo

Las sillas vacías, multiplicadas y reubicadas en diversas ciudades por Doris Salcedo conmueven en su austeridad e inquietan en su aparente disloque. Ella habla de memoria, de identidad, de violencia, de silencio. Lo dice a través de la intervención de muebles usados, con una sencillez que te revuelve las tripas, que no te permite escapatoria. Sus intervenciones involucran al transeúnte de una manera sutil y arrasadora. Irremediablemente inspiradora.

7. Vitrinas de Anselm Kiefer

7. Kiefer

Alambre, ceniza, fotografía, alquitrán, plomo, madera, hierro, paja, yeso, barro, cristal. ¿Cómo meter todo eso en una vitrina y generar una obra desoladora? Anselm Kiefer tiene la respuesta. El año pasado vi su serie de vitrinas y me heló la sangre. Aún estoy gestando una obra que entrelace (nuestra) historia, literatura, arquitectura e identidad.

8. Liliana Maresca y los cartoneros

8. Maresca

En 1990, al comienzo del menemismo, Liliana Maresca vio lo que pasaría en pocos años: Buenos Aires se iba a inundar de carros de cartoneros. Fue al Albergue Warnes, consiguió que le prestaran uno y lo llevó así, sucio y desbordante de basura, al Centro Cultural Recoleta. Luego hizo tres más, como una alquimia del desguace neoliberal. Como dijo el Búlgaro, fue “un homenaje, una plegaria y una visión de lo inevitable”. El objeto rescatado en acción urbana es una manera de generar obra visibilizando con precisión quirúrgica y poética. Allí detengo también mi mirada.

9. Dibujos urgentes

9. Dibujos urgentes

“Dibujos urgentes”, junto a Eugenia Bekeris. Dibujando damos visibilidad a lo que sucede en el recinto de los Juicios de Lesa Humanidad. Hemos encontrado nuevas estrategias desde un dibujo en acción, un croquis atravesado por las emociones. Ir a los Juicios se volvió un compromiso, un trabajo militante de resistencia frente al olvido. Dibujamos rápidamente lo que vemos, dejando así nuestra contribución a la interminable construcción de la Memoria.

10. Proyecto “Río Memoria”

10. Río Memoria

Del proyecto “Río Memoria”, junto a Virginia Corda y Débora Kirnos. Pecera que usamos para instalaciones y performances, en donde partimos de las siguientes preguntas: ¿Con qué cargas–históricas, estratégicas, literarias, residuales–está atravesado el Río de la Plata? ¿Por qué existe una negativa social a mirarlo, a conocerlo, a aceptarlo como algo más que un límite geográfico que permitió el ingreso a la inmigración? Un río que habla densamente, un río que huele a oscuridad, un río que narra, grita, hiede y a la vez oculta, traga, silencia.

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