Nota

Cofres, caddys, latas y otros contenedores de té

por Marisol García Walls
Ensayista y licenciada en Letras
UNAM

Tony Gebely, de World of Tea, tiene un post sobre las Seis leyes inmutables para guardar el té. Conservar el sabor de las hojas puede ser sencillo si se siguen ciertas reglas. Por la naturaleza frágil de las hojas del té (y para lograr que éstas conserven sus sabores durante mucho tiempo) lo mejor es guardarlo en un contenedor que esté cerrado herméticamente y que no esté expuesto a la luz del sol, en un lugar oscuro, de preferencia, y alejado de olores fuertes: las hojas de té absorben rápidamente los sabores que las rodean, por lo que dos mezclas diferentes, guardadas en un mismo lugar, pueden llegar a saber exactamente igual si no se separan.

Uniendo la parte funcional con la estética, las latas son el contenedor ideal para guardar el té. Su historia es súper interesante. Aunque el té se comerciaba en Europa vía Holanda desde antes, la primera mención de la llegada de esta bebida a Inglaterra es de 1625. Por esta época era consumido exclusivamente por la realeza y las clases más altas, lo cual explica el hecho de que un gran número de objetos asociados con el mundo del té hayan sido, en sus inicios, objetos de lujo.

Originalmente, el té se guardaba en frascos de vidrio y porcelana. El ejemplo de abajo es particularmente antiguo, viene de la provincia japonesa de Satsuma y es del periodo Momoyama (1602-1613).

Para  el siglo XVIII aparecieron los primeros caddys de té, que son el contenedor inglés por excelencia. Aunque no se sabe exactamente de dónde proviene el nombre, se cree que puede venir de una palabra en malay, “kati”, una medida de peso equivalente a  3/5 de kilo. Los caddys son contenedores trabajados en materiales finos, como madera, peweter, cobre o incluso plata, como este ejemplo de 1777, grabado con el nombre de Mary Hooker Dole.

6b7c0623d27ba06783ec39cf14db7230.jpgOtra innovación de la época consistió en los cofres, como éste de abajo, que además de espacio para uno o dos tés tenían reservado un compartimiento para guardar el azúcar.

114250_5L.jpgA finales del siglo XVIII y principios del XIX se popularizaron los caddys de madera que imitaban frutas. En la imagen de abajo aparece un caddy alemán con forma de manzana, hecho en madera tallada. Podemos darnos una idea de que los precios del té seguían siendo muy elevados, tanto así que ameritaba guardarlo bajo llave.

Captura de pantalla 2016-01-11 a las 7.34.31.pngEn 1784, cuando se redujeron los impuestos sobre el té en Inglaterra a través del Commutation Act, comenzaron a bajar los precios de esta bebida, reduciéndose incluso a la mitad de su valor. Por esta razón, el té experimentó un nuevo boom, gozando de gran popularidad dentro de las clases medias y bajas de la sociedad y generalizándose como una bebida de consumo popular. Nuevas casas y jardines de té abrieron sus puertas, y los caddys de té se introdujeron como un artículo del hogar.

a3ed524e9b01664a5c6a107a928fdf0c.jpgCuando se abarataron más los precios del té a finales del XIX y principios del XX, los caddys cayeron en desuso en favor de las latas, que son, en sí mismas, un mundo lleno de interés para coleccionistas y aficionados.

1594362_l.jpegAunque las latas siguen siendo las preferidas de los amantes y consumidores de té en hoja suelta, la mayor parte del té que se comercializa hoy en día se vende en bolsas o saquitos. Aunque la idea general existe desde la dinastía Tang en China (618-907), cuando el papel se doblaba y cosía para mantener por más tiempo el sabor de las hojas, fue sólo hasta principios del siglo XX que se empezó a generalizar el uso de los saquitos de té. Las bolsitas de papel que conocemos hoy en día fueron inventadas por Thomas Sullivan, un neoyorkino que tenía una cafetería donde después empezó a vender té, y que es, en sentido amplio, el padre del la tecnología que permitió la distribución mundial de té en masa.

Todos hemos visto y comprado bolsitas de té, pero, ¿qué les parece ésta?

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*Este ensayo fue publicado por primera vez en el blog “Las rutas del té” con fecha 11 de febrero del 2016

Bibliografía

Tony Gebely, “The Six Immutable Laws of Tea Storage”.

Antigone, “Antique Boxes in English Society 1760 -1900”.

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