Nota

¿Cómo y de qué hablan los ángeles?

por Jimena Castro
Dra (c) en Estudios Americanos del Instituto de Estudios Avanzados
Universidad de Santiago de Chile

Cómo y de qué hablan los ángeles

La Anunciación. Libro de Horas de Flandes, Folios 48v-49r, MS Euing 3. University of Glasgow

Para responder esta pregunta estamos asumiendo que los ángeles existen. Sí, lo asumimos porque para leer esta nota nos tendremos que trasladar a los años 1.200, que es cuando Tomás de Aquino elaboró su fascinante Summa Theologica.

¿Habla o no habla un ángel a otro?, ¿Y el inferior al superior?, ¿Y un ángel a Dios, Cuando un ángel habla a otro, ¿hay o no hay distancia local entre ellos?,  Lo que un ángel dice a otro, ¿lo conocen o no lo conocen todos?

Eran estas las preguntas que no dejaban dormir a santo Tomás. Aquí algunas de sus conclusiones: los ángeles pueden hablar entre sí, pero con un lenguaje especial que es la “lengua de los ángeles”. En palabras de Tomás este lenguaje es “la virtud misma del ángel para manifestar sus conceptos” (Art. 1, 2). Así, las criaturas celestiales no necesitarían del lenguaje exterior como lo hacemos los seres humanos, que tenemos “el obstáculo del cuerpo” (Art. 1, 2) y nos expresamos con sonidos. El ángel, entonces, puede incluso hablar con él mismo, pues su discurso es siempre interior y, cuando quiere, puede comunicarse con otro ángel, pero siempre interiormente. Hablar o no, para un angelito, será cosa de voluntad, pero de una voluntad más compleja que la de las personas: “Así como por los signos sensibles se excitan los sentidos, así también por cierta virtud inteligible puede ser excitada la mente del ángel para atender” (Art.1, 3).

Por eso, existe un tipo de lengua angélica que santo Tomás nombra como “locución” y otra como “iluminación”. Toda iluminación es locución, pero no toda locución  es iluminación. Si se trata de una frase que está asociada a una verdad, siempre es iluminación, pero si decimos algo que queremos, creemos o pensamos en términos más cotidianos, es locución. Cuando los ángeles están hablando privadamente uno al otro, es una locución angélica y cuando se habla en iluminación, todos los ángeles forman parte de la conversación.

¿De dónde viene tanto interés por cómo hablan los ángeles? Quizás desde la famosa cita del apóstol Pablo en 1 Corintios 13 (texto que seguro reconocerán en varias misas de matrimonio): “Si, hablando lenguas de hombres y de ángeles, no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe”. El habla angélica para san Pablo se vincula con el proselitismo y la evangelización. Acordémonos también que fue un ángel el que anunció la venida de Cristo a la tierra y un coro de ángeles comenzó a cantar el “Gloria” una vez que el niño Jesús nació.

Cómo y de qué hablan los ángeles 2

La Natividad, History Bible. Utrecht, c. 1430. (The Hague, KB, 78 D 38 I)

Ya comenzando el Renacimiento, la lengua angélica se pensaba como una asociada a la manera en que Adán y Eva conversaban con Dios en el Paraíso, antes del pecado original. Esta lengua perdida se consideró que era la hebrea. Así al menos lo estimaba Heinrich Cornelius Agrippa von Nettesheim en su De Occultis Philosophiae  de 1532. Dice Agrippa:

Habría que dudar que ya sea los ángeles o los demonios, en vista de que son puros espíritus, usen algún tipo de discurso vocal o lengua entre ellos, o con nosotros; pero Pablo en cierto lugar dijo, si yo hablara con la lengua de los hombres o de los ángeles: pero lo que su discurso o su lengua es, es algo altamente desconocido por varios. Pues muchos piensan que si ellos usaran algún idioma, éste sería el hebreo, porque fue el primero de todos y vino desde el Cielo, y estaba antes de la confusión de lenguas en Babel… Pero cómo hablan los ángeles ahora, eso se nos está oculto, así como también ellos mismos lo están [1]

En 1768 Emanuelis Swedenborg escribió De caelo et ejus mirabilibus et de inferno, ex auditis et visis, en español conocido como Del cielo y del infierno. Ahí, el visionario explica cómo es el lenguaje de los ángeles, indicando que ellos se comunican directamente desde su emoción y que a partir de ella, nacen las articulaciones linguísticas. Los ángeles “celestiales” ocupan mucho las vocales “u” y “o”, mientras que los “espirituales”, hablan más con “e” y con “i”.

Con la “muerte de Dios” famosa, uno de los pocos testimonios contemporáneos que se hacen cargo de la lengua angélica viene de Annie Lennox de Eurythmics, quien en 1985 explicó que su experiencia amorosa también tenía que ver con esta lengua, sentenciando “must be talking to an angel”:


[1] Agrippa, Henry Cornelius. Three Books of Occult Philosophy, Book III, Chap. xxiii, trans. James Freake (London: Gregory Moule, 1651), pp. 412–414; la traducción es mía.

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